lunes 12 de diciembre de 2011

Marcharse es una opción.

Marcharse al extranjero para trabajar en lo que a uno le gusta es cada vez más común. Qué remedio, no?

En este artículo nos cuentan consejos y ventajas para dar el paso, porque si sale mal, siempre podemos volver, verdad?

Como cambian las cosas, hace cuatro años todos querían venir a España a trabajar y ahora todos conocemos a alguien que se quiere marchar.

Saludos!

5 comentarios:

fiona dijo...

No me digas que te lo estás planteando...jajaja. Mi hermana hace poco me lo dijo, que si no le renovaban lo mismo se iba a Londres, pero al final la han renovado un año más!

1besico!

Ojizarka dijo...

Esa es una de las cosas q creo q no sería capaz de hacer... soy demasiado casera y me da un poquito de miedo... pero tb imagino q si no me queda otra, tendría q tirar p´alante de alguna manera y conocer un nuevo país tiene un gran encanto :D

Quico dijo...

@Fiona: La verdad es que no me lo he planteado, la verdad. Igual que dice Ojizarka, soy muy casero, pero reconozco que dependiendo del lugar, puede ser muy motivador.

@Ojizarka: Casera tú? Casero yo! Espero no verme en la tesitura. De momento me conformo con lo que hay.

Saludos!

Tarambana dijo...

Yo también soy bastante casero, pero estas cosas son cuestión de decidirse e intentarlo. La gente suele coincidir en que las cosas son más fáciles de lo que parecen.

En todo caso, de momento también me quedo en España. Pero tendré que ponerme a estudiar inglés un poco en serio, por si acaso... ;)

Quico dijo...

@Tarambana: hombre, el inglés nunca viene mal no? jeje. Tendremos que aguantar todo lo posible, digo yo. Y tienes razón, la mayoría coincide que tampoco es un gran trauma, aunque a mí la burocracia, y además extranjera, siempre me ha dado mucho respeto. Saludos!